(Luis Alberto Gonzalo-Díez, cmf) Estaba yo elaborando un glosario de los “demonios” de los consagrados. Aquéllos que no acaban de dejarnos disfrutar del don recibido. Ésos que todos conocimos o conocemos… Alguna semana os lo ofreceré. Decía que estaba con nuestros demonios cuando me llamó Mateo… En mi glosario me faltaban definiciones correctas de algunas inhibiciones, silencios y pecados… El bueno de Mateo, con su petición de auxilio, me ayudó a entender de qué debía escribir…